7.10.07

Carmen de Bizet o la reinterpretación del Peronismo



Desperté el domingo de una borrachera aleccionadora. Me dije: _Esto no puede seguir así. A lo que me respondí: _ Si, si puede, y de hecho creo que quedó algo de vodka en la botella que yace debajo de la cama. Frente a semejante necedad de mi parte, me interpele ferozmente: _ Al menos si vas a perpetuar la ebriedad, acompañála con algo de cultura, así se torna aceptable y hasta deseable. Cerré trato contestándome: _ Y, si no queda otra…


Decidí que la mejor forma de adquirir cultura era presenciar la opera Carmen que se estrenaba en el Circulo. Después de arribar a la puerta del teatro caí en que estaba en lo cierto, todos los asistentes estaban tan cargados de cultura que aparentaban ser octogenarios. Solo debía superar un inconveniente, carecía de entrada y estaban todas vendidas. Comprendí que debía usar toda mi inteligencia, toda mi astucia, toda mi sagacidad, así que empuje a la vieja mas arruinada que venia con entrada en mano, a la voz de: _ Le dio un infarto a la señora, llamen a la ambulancia! Para cuando el tumulto había pasado, yo ya estaba sentado en mi confortable butaca.


Después de cuatro horas de cultura, no veía la hora de reaprovisionarme de vodka. No obstante, algo en la opera me había interesado, la revelación de que mediante Carmen, Georges Bizet, hizo una reinterpretación del fenómeno Peronista. Se me dirá que Bizet murió 1875, responderé que ahí radica su merito. Cualquiera analiza procesos pretéritos o presentes, pero pocos se le animan a los futuros.


Acto Primero


Precedidos por un grupo de niños llegan los soldados de la guardia de relevo. Entre ellos viene Don José. Las gitanas obreras que se dirigen a la fábrica coquetean con los hombres presentes. Carmen, una gitana muy bella, presta especial atención a Don José y le arroja una flor que marcara su destino. Se produce una riña entre las gitanas de la fabrica de cigarros, Carmen ha herido a una compañera. Don José debe llevarla a prisión, pero Carmen lo engatuza invitándolo a divertirse en una taberna. Don José la deja escapar, debiendo pagar con prisión esta falta a su deber.


Sentido del Acto Primero


Los niños son la futura Juventud Peronista, y los soldados representan al Grupo de Oficiales Unidos (Gou) del que Perón fue fundador en 1943. Las gitanas obreras es una construcción de Bizet para hacer referencia a la clase obrera y a las mujeres, relegadas antes de la llegada del Peronismo. El coqueteo representa la sumisión frente a la oligarquía dominante. Don José y Carmen no son más que reflejos de Perón y Eva Duarte. La riña en la fábrica encarna las tensiones ocasionadas por la explotación. El amor que Peron siente por Eva (y por la clase obrera) debe ser castigado. El encarcelamiento de Don José es la reclusión de Perón en la isla Martín García.


Acto Segundo


Hasta donde están Carmen y sus amigas llega el torero Escamillo, acompañado por un grupo de admiradores. Escamillo repara en la belleza de Carmen e intenta abordarla, pero la gitana no le corresponde sus galanteos. Se oye venir a Don José, quien ya ha dejado la prisión. A lo lejos se escucha la retreta militar. Carmen le expresa a Don José que la única manera de probarle su amor seria que se uniera a ella y a sus amigos. En ese momento irrumpe el Capitán Zúñiga, quien ha venido en busca de Carmen. Don José y su superior se pelean y los gitanos logran desarmar a Zúñiga, obligando con esto a Don José a escapar con ellos.


Sentido del Acto Segundo


El torero Escamillo es una clara referencia a la izquierda peronista, y bien podría estar encarnando la figura de John William Cooke. Bizet refiere, mediante la figura del torero (quien atrae la atención del toro mediante el color rojo, representativo de la izquierda), a la fascinación experimentada por esa proto-izquierda peronista frente a la imagen de Eva. Pero Eva desaira a la proto-izquierda, inclinándose por el ala sindicalista del peronismo. El capitán Zúñiga es la representación de las fuerzas armadas-iglesia católica, a los que Perón debe enfrentarse para lograr el amor de Eva y conseguir la fraternidad con los gitanos-pueblo.

Luego del enfrentamiento Perón debe escapar, ahora es un perseguido.


Acto Tercero


Carmen comienza a aburrirse del amor de Don José, quien no consigue adaptarse a esta vida de libertad. Carmen se acerca a Mercedes y Frasquita que están leyendo su futuro en las cartas. Una y otra vez los naipes le dan la misma respuesta: la Muerte. Micaela le dice a Don José que su madre esta agonizando y lo insta a partir con ella, para felicidad de Carmen. Don José parte, luego de amenazar a Carmen diciéndole que pronto habrá de regresar.


Sentido del Acto Tercero


En este punto es en donde Bizet produce un quiebre y reinterpreta el fenómeno Peronista. Perón no logra “liberarse” de las presiones castrenses, por lo que Eva debe producir aquel renunciamiento histórico. Esto hace que sobrevenga el desamor político de Eva. La adivinación del futuro que preanuncia la muerte de Carmen, es la muerte física de Eva, que continua en la opera como imagen-concepto. La partida de Don José es el exilio de Perón.


Acto Cuarto


La muchedumbre se agolpa ante los preparativos de la próxima corrida. En medio de aclamaciones y vítores aparece Escamillo junto a Carmen, ahora su amante. Luego de reiterarle su amor, Escamillo deja a Carmen y parte al ruedo. Mercedes y Frasquita recomiendan a Carmen que se aleje del lugar, pues Don José se encuentra entre la multitud. Se escucha como la muchedumbre aclama a Escamillo y Carmen intenta entrar en la plaza, pero Don José, presa de la ira y de los celos, la mata a puñaladas.


Sentido del Acto Cuarto


La corrida representa la masacre de Ezeiza, y las aclamaciones y vítores a Escamillo las consignas de Montoneros. El regreso de Perón encuentra a la Evita Montonera, de la patria socialista. Don José dio muerte a Carmen, como la derecha peronista dio muerte a militantes de la JP y Montoneros. La AAA primero, y el proceso de reorganización militar después, acabarían de dar muerte a la Evita Montonera.


Luego de salir del teatro, todavía imbuido en las cavilaciones precedentes, divise a un linyera, que se acomodaba en unos escalones para intentar dormir. Lo mire, no se por que, fijamente. El también me miro y comenzó a decir, para si mismo, para nadie y para mí: _Todas las historias son la misma. Amor, muerte, poder, dinero, coraje, traición y dolor, poco mas hay para contar. Acto seguido, se dio vuelta y empezó a roncar.


No supe que quiso decir, de seguro estaba desquiciado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

luego de roncar en las escalintas del teatro, con total impudicia -debido a que era el sereno de la entidad- el falso linyera desperto y se metio a la interne. y a falta de pornografia diviso un blog que trazaba paralelos de una manera vertiginosa entre la opera de bizet y el peronismo. sorprendido espuso:

-senior, yo sere un desquisiado, pero usted es un.. arghhh¡¡¡

rayennazareno dijo...

genial este blog